Decálogos


LOS PRINCIPALES LADRONES DEL TIEMPO ACTUALES PARA PACO MURO

  • No tener claro que es lo que sí quieres hacer. "Si quieres hacerlo TODO tendrás la sensación de que no puedes hacer nada."
  • No saber decir NO: " La paradoja del prestigio profesional :
    Es mejor aprender a decir NO y llegar siempre hasta donde dices, que decir siempre que SÍ y llegar sólo hasta donde puedes."
  • La incapacidad para delegar: "Si sólo lo sabes hacer tú no te extrañe que siempre TENGAS que hacerlo tú". Enseña, confía y delega. "Empeñarte en que las cosas se hagan como las harías tú conseguirá que al final te las quedes tú."
  • La manía por la perfección innecesaria: "no saber simplificar es uno de los mayores derroches de tiempo inútil para hacer las cosas como nadie te las ha pedido y nadie lo va a apreciar."
  • Falta de planificación escrita y meditada: "este fallo facilita confundir lo urgente con lo importante. No hacer una lista de tareas y asignar prioridades provocará derroche de esfuerzos y que se diluya el tiempo en tareas ineficaces."
  • Desorganización de los papeles: "mesa permanentemente invadida por los papeles igual a profesional permanentemente ineficaz".
  • Permitir la invasión de OKUPAS del tiempo: personas que se cuelan ante tu mesa sin haber sido citadas para charlar o comentarte algo intrascendente.
  • Reuniones demenciales: "Cuidado con la reuniones mal dirigidas, ineficaces y que se alargan en el tiempo más de lo acordado (si es que tenían hora de final), no solo pierdes el tiempo tú, sino todos los demás asistentes por lo que se trata de un robo masivo y descarado de tiempo."
  • El teléfono (muy especialmente el móvil): "cuando alguien te llama, el otro sí está controlando su tiempo en ese momento, por tanto tú también tienes derecho a elegir qué hacer con el tuyo: decide si contestas o no. El teléfono móvil es una herramienta para ti, no para que seas su esclavo. Eso sí, devuelve las llamadas a los que te dejan recado."
  • El email: "ver un email y no lanzarse a leerlo e incluso a contestarlo, aún siendo intrascendente, es una tentación irresistible. No permitas esa distracción, ponte una hora para leer y contestar los emails y no estés todo el día pendiente de ellos.
  • No ponerse hora de marcharse a casa: "si no has decidido a qué hora te quieres ir hoy tu mente trabajará más dispersa al no tener una referencia clara y disminuirá notablemente la calidad de tu rendimiento y productividad."

OTTO WALTER

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¿CÓMO SER MÁS PRODUCTIVO?

  • Un sola cosa cada vez. Es mejor tratar cada asunto una única vez hasta acabarlo, que llevar 5 a la vez y todos "a medias". Se gana en eficacia y en autoestima al ver cosas finalizadas.
  • Crea tiempos fijos para cada tarea, por ejemplo: hora de devolver llamadas, hora de tratar el correo electrónico, hora de atender tareas administrativas.
  • Elige 3 prioridades diarias. Cada mañana márcate 3 cosas importantes que has decidido hacer ese día, y que se harán vengan las cosas como vengan. Eso te ayudará a no perderte entre las urgencias y los "asuntos pendientes".
  • Márcate la hora de salida. El cerebro trabaja más eficazmente si se ha marcado una hora para terminar. Si cada mañana vas a trabajar con la idea de "cuando acabe me voy" no te podrías ir nunca, o te vas con mal rollo (porque es imposible acabar todo cada hoy") y seguro que dispersas tus energías.
  • Marca metas concretas: para cuándo exactamente. Un objetivo concreto ayuda a focalizar la mente, la creatividad y los esfuerzos hacia la eficacia.
  • Si se te acumula el trabajo individual: preparar ofertas, analizar un listado, escribir informes, acabar unas cuentas de gastos, etc... ¡quédate en casa para hacerlos! En la casa propia una mañana laboral, cuando se queda tranquila, se rinde en 3 horas lo que costaría 3 días en la oficina. Simplemente avisa de que llegarás más tarde para acabar todo eso, que estarás disponible en el móvil y luego aparece con todo el trabajo hecho para admiración de todos.
  • Delega todo lo que puedas, no sólo lo que no te gusta hacer, sino realmente todo lo que puedas trasladar a otros si les dedicas un poco de tiempo para formarles en esa tarea.
  • Aprende a decir NO a los que tratan de distraerte de tus verdaderas tareas. El truco es decir: "ahora no puedo porque estoy con esto y con esto, como ves no me cabe más". Si es razonable el otro lo comprenderá y buscará a "otro pardillo al que cargarle el muerto", ya que tú no has picado.
  • Cumple siempre tus compromisos. Si dices que estará el martes, es porque lo estará. Eso te dará calidad de trabajo y prestigio profesional.
  • Haz del teléfono tu aliado, no tu dueño y señor. Recuerda que el que te llama sí está gestionando su tiempo, por tanto tienes derecho a decidir tú si puedes atenderle en ese momento o no. Eso sí, devuelve siempre las llamadas a las que te comprometas en responder.
  • Cuenta con tu jefe. No le trates como al enemigo, pues lejos de lo que pueda parecer es el que está más interesado en que rindas lo mejor posible, así que proponle mejoras e ideas que puedan ayudarte a trabajar mejor. O pídele que te ayude a coordinar las prioridades. Te puedes llevar más de una sorpresa viendo como apoya tus peticiones o realmente te ayuda a trabajar mejor.
  • Y por último, ¡date un respiro! Cuando estés saturado date una vuelta por ahí y regálate un café con una buena bollería o un capricho así, y gasta unos minutos en disfrutar de la vida. Eso te dará calma y claridad para acometer mejor el trabajo cuando regreses.

OTTO WALTER

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10 TRUCOS PARA SALIR CON LA CABEZA BIEN ALTA DE UNA EMPRESA

  1. Organiza (o "influye" para que tus amigos organicen) una buena cena de despedida con los íntimos y así mantener las relaciones y quedar bien con todos.
  2. Propón a tu jefe que antes de marcharte le dejarás todas las sugerencias de mejora del departamento que se te ocurren, y entrégale un informe estupendo lleno de ideas (posiblemente todas esas que nunca atendió).
  3. Despídete de lo otros jefes, incluso de los que no fueron muy afables, que nunca se sabe y "arrieritos somos.".
  4. No critiques ni aproveches para "cantarle las cuarenta" a alguno que otro que se lo merecería. Piensa que igual mañana te interesa venderle tu nuevo producto a ese.
  5. Trabaja como un león hasta el último día, que nadie pueda pensar que bajaste los brazos en la última etapa.
  6. Haz saber a todos lo que te duele dejar la empresa y lo difícil que ha sido la decisión, pero que tenías que seguir tu camino, aunque estuvieras deseando mandar a paseo a todo.
  7. Sólo los íntimos deben saber tus verdaderas motivaciones para el cambio y tú debes salir con elegancia, sin acritud ni rencores, todo mensajes positivos hacia lo que dejas.
  8. El último día podrías llevar pasteles para desayunar, o algún detallito para dejar buen recuerdo.
  9. Márchate rápido cuando llegue la hora de salir del día D. Se supone que ya te has despedido de todos y ya has quedado bien, no te exhibas demasiado a la salida.
  10. Si dejas la empresa porque estabas hasta el moño y has estado aguantando el tipo hasta el último segundo, al salir el último día cuando estés en el coche o hayas doblado la esquina y no te vea nadie ¡¡haz una buena pedorreta y quédate a gusto!!

OTTO WALTER

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DECÁLOGO-CONSEJOS PARA VIAJE-MOTIVACIÓN DE EMPRESA EN EL EXTRANJERO

  1. No más de 50 personas (un autobús completo), es más sencillo. Ideal entre 20 y 35, ya que es más manejable el grupo. Lo ideal es invitar a los miembros del equipo y sus parejas, de forma que todos se conocerán mejor y así cuando uno hable en su casa de un asunto de la empresa, la pareja sabrá a quién se refiere y facilitará la integración.
  2. No más de 3 días, máximo 4 noches con ida y vuelta, así no hay tiempo a que surjan problemas "de convivencia" entre los viajeros. Además es más fácil de organizar (se puede hacer coincidir con un fin de semana y sólo se usarían dos días laborables).
  3. Cuidar la meteorología, y eso implica elegir bien la época. En general finales de agosto o septiembre es óptimo, en el centro y norte de Europa puede hacer frío fuera del verano, y en la zona sur puede hacer muchísimo calor entre junio y mediados de agosto, por tanto evitar estas épocas.
  4. Menos de unas 5 horas de avión, sino se hace demasiado tedioso y el recuerdo de la pesadez del regreso puede empañar el viaje. Por supuesto vuelos directos, sin escalas. Cuanto menos tiempo en el avión, mejor.
  5. Procurar que sea con pocos traslados internos. Para este tipo de viajes es mejor ver en profundidad una ciudad y sus alrededores, tener tiempo para cenar bien y con tiempo todos los días, etc, que recorrer muchos sitios alejados. Además es importante que sea un solo hotel para todos los días, porque simplifica las cosas.
  6. Elegir un lugar "infalible", uno de esos que no sólo es maravilloso de conocer, sino que sea adecuado incluso para repetir, ya que será casi imposible evitar que no haya ido alguien con anterioridad, y hay sitios que están muy bien pero no para repetirlos. Por ejemplo valen perfectamente las "superestrellas": Roma, Florencia-con excursión a Siena, Venecia, Nápoles-con excursión a Pompeya, París, Praga, San Petersburgo, Egipto y Viena. En el siguiente nivel otros posibles lugares buenos son: Londres, Munich-con alrededores y excursión a Salzburgo, Estambul, Petra, Lisboa-con excursión a Sintra.
  7. Organizarlo con una agencia de viajes especializada en estos viajes, tipo Kuoni, que se encargará de la ruta, los guías (importantísimo), las comidas, etc. De esta forma se visitarán las cosas de forma diferente, incluso para los que ya han estado puede ser una sorpresa volver a ver lugares con explicaciones nuevas y descubrir rincones o detalles desconocidos.
  8. Hacerlo en el formato "todo incluido", es decir, que los viajeros sólo tengan que pagar los extras, las compras y los gastos sueltos de calle (cervezas, cafés, etc). Para una vez que se hace, hacerlo "a lo grande". Queda mejor así y realizado muy ocasionalmente, ya que hacer un viaje anual hará que se tome como algo normal.
  9. Guardar una tarde libre, sin nada organizado, para el último día, así cada uno se organizará por libre las compras, la repetición de algún lugar, descanso o lo que quiera, y separarse del grupo por un rato.
  10. Preparar algo bueno para la cena de despedida, un buen lugar, un espectáculo típico, etc. Para alguno de los días es bueno averiguar con los guías locales dónde ir a tomar una copa, ya que en la mayoría de los países se cena pronto y es probable que algún día a las diez de la noche ya se haya acabado la jornada y se demande un poco más de acción.

OTTO WALTER

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10 TRUCOS PARA LUCIRSE ANTE EL JEFE

  1. Acuda siempre a su despacho con papel y bolígrafo, y anote lo que vayan acordando. Eso generará eficacia, evitará malos entendidos y transmitirá profesionalidad. Y cuando quiera despachar asuntos con él, lleve siempre los temas que desea tratar preparados por escrito. Eso le permitirá ser breve, no olvidar nada, y le garantizará haber pensado antes de hablar. Vamos, que parecerá un super profesional.
  2. Déjele hablar hasta el final, no le interrumpa. No hay nada más placentero que sentirse escuchado, regálele eso a su jefe.
  3. De entrada no critique sus decisiones. Ante algo que no comparta, pídale tiempo para pensar y proponer una alternativa concreta. Y luego proponga algo bien pensado y bien documentado. Sonará a música celestial.
  4. Nunca tema pedirle, con buenas formas, explicaciones del porqué de sus decisiones. A veces los jefes lo ven tan claro, que olvidan transmitir las cosas para que también las comprendan los que no tienen su información. Si aprende a decir algo como: "jefe, cuentas conmigo a tope, y te pido que me expliques mejor esto porque no lo veo, así que supongo que no habré entendido algo, y como quiero hacerlo bien, necesito entenderlo mejor". Planteado de esta forma, no falla.
  5. No le lleve problemas sin haber pensado alguna solución. Ante estas situaciones, lo correcto es decir: "ha pasado esto y he pensado que podríamos hacer esto otro". Luego es posible que el jefe acepte su solución o proponga otra, sea como sea, así evitará parecer una persona negativa o problemática y mejorará su prestigio ante él.
  6. Ofrézcase. No esté siempre esperando a que el jefe le encargue algo. Demuestre su proactividad ofreciéndose para hacer alguna tarea que surja en una reunión o despacho. O incluso algo que se le haya ocurrido a usted. Demostrará su interés por el negocio y sus ganas de hacer. No hay nada mejor que contar con colaboradores con iniciativa, y a su vez con orientación a trabajar en y para el equipo.
  7. Saque el máximo jugo de las cosas que hace bien. El día que su jefe hace algo admirable ¡dígaselo abiertamente! Tenga en cuenta que casi nadie felicita a su jefe, y una felicitación sincera y concreta de un colaborador directo es algo capaz de ablandar el corazón más duro. No es cuestión de hacer la pelota, pues eso consiste en adular de forma falsa e inmerecida, sino de apreciar lo bueno que hace. Ganará capacidad de influir en él, y además le "obligará" a que vuelva a hacer eso bien.
  8. Cumpla siempre sus compromisos, y a tiempo. Pregúntele siempre: "¿para cuándo quiere esto?". Eso le ayudará a realizar exactamente lo que él espera de usted, y evitará decepciones por interpretar de forma distinta las prioridades o la urgencia de las cosas.
  9. Sorpréndale por calidad de trabajo. Cuando le encargue un trabajo, asómbrele siempre llevándole algo un poco mejor de lo que él esperaba. Mejor presentado, mejor acabado, más rápido, etc. Y cuide de no excederse en esto, pues en ese caso parecerá que está ocioso y le sobre tiempo, o pecará de eficiente a costa de la eficacia.
  10. Si ve que no podrá acabar a tiempo un trabajo, dígaselo siempre por delante. Cualquier jefe acepta y valorará un "no voy a llegar", con tiempo para tomar decisiones, y todos desprecian un "no he llegado" sin haber avisado a tiempo.

OTTO WALTER

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12 CONSEJOS PARA AFRONTAR LA RECTA FINAL DEL EJERCICIO

  1. 1.Planifique acciones, más que objetivos. Céntrese en concretar las acciones que va a realizar cada área, departamento e incluso cada individuo si es preciso. Pida a cada uno de sus colaboradores que le muestren su plan de acción hasta diciembre, por escrito, y obligatoriamente en no más de un folio.
  2. No hipoteque el ejercicio 2003 por maquillar los resultados de hoy. Evite chapuzas de urgencia, son pan para hoy y hambre para mañana.
  3. Concéntrese en las acciones que ofrezcan resultados a corto, utilice la regla del 80/20.
  4. Aproveche la experiencia para aprender de los errores que detecte, imputables a no haber actuado correctamente a lo largo del año, para que le sirva de mejora para el futuro.
  5. Elabore ya este año los objetivos y planes principales del que viene, para que el próximo año todos empiecen a trabajar al 100% desde el 1 de enero.
  6. Fije ya con todo su equipo el calendario de reuniones de todo el cuatrimestre, y ponga especial atención a las reuniones de control y seguimiento, deles prioridad absoluta, serán su mejor aliado. Igualmente prográmese "reuniones consigo mismo" para controlar, reflexionar y decidir.
  7. Evite a toda costa transmitir y generar estrés y nerviosismo, acabará minando la capacidad productiva y favorece la aparición de errores y derroches inútiles de esfuerzos.
  8. Apóyese en los mejores y establezca un sistema claro de recompensas que aliente a esfuerzos extraordinarios. Luego cumpla a rajatabla sus promesas de premios.
  9. Haga partícipes a todos de los logros que se vayan consiguiendo. El éxito motiva a la acción, así que hay que saber aprovechar esa fuente de energía adicional. Esté especialmente atento y dispuesto a felicitar rápidamente el trabajo bien hecho en cuanto lo vea, sin esperar a los resultados.
  10. Reúna en breve a todo el equipo y hágales saber la situación exacta actual y los objetivos que se pretenden conseguir hasta diciembre. Aproveche muy en especial para definir con total claridad las prioridades, para que todos actúen de forma más eficaz.
  11. Si precisa hacer un cambio de planes u objetivos de última hora, explique de forma convincente a su equipo el "porqué" de estos cambios. Todos rinden mejor cuando saben y comparten para qué están esforzándose.
  12. Actúe siempre un paso delante, no espere al último momento para tomar decisiones. Y en caso de duda, ¡tire "palante"!, las más de las veces no se logra por que no se intenta.

OTTO WALTER

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COMO ACELERAR LA INTEGRACION CUANDO UN DIRECTIVO LLEGA A UNA NUEVA EMPRESA, Y COMO INTEGRARSE CON ÉXITO

De entrada ¡NO CAMBIES NADA! La mayoría de los nuevos jefes lo primero que tienden a hacer es cambiar cosas, "para que se note que han llegado". Y lo que suele ocurrir es que esos primeros cambios, cuando aún no se conoce la empresa o el departamento, suelen ser inoportunos y hasta absurdos, lo que genera un primer impacto negativo difícil de superar.

ANOTALO TODO. Cómprate una libreta y anota todo lo que te sorprenda, todo lo que te sugiera cambios, todo lo que te guste, todo lo que no entiendas. Guarda esas notas para el momento de tomar las grandes decisiones iniciales. Lo que al principio pueda parecer evidente, en unas semanas pasará a ser secundario. Si todo está escrito, luego con cabeza fría podrás juzgar mejor el qué y cuándo acometer cada cosa.

ESCUCHA A TU EQUIPO Y A TU ENTORNO. La gente se abre a unos nuevos oídos que deseen escuchar, y en su ansia por decir lo que piensan te darán una visión espectacular de la realidad de la empresa y el área, e incluso se definirán ellos mismos por su forma de participar: críticos, reivindicativos, dispuestos, "quemados", positivos, negativos, etc. Reúnete con todos, pregúntales, "tírales de la lengua". Escucha, observa, reflexiona y aprende.

MARCATE UN PLAZO DE "PRUDENCIA". Hasta un nuevo gobierno dispone de 100 días para hacerse a los puestos. Márcate un plazo razonable, no menos de 50 días y no más de 100. En ese plazo recogerás tus notas, escucharás a todos y conformarás tus criterios. Nadie espera de ti que resuelvas todo en cuatro días, no necesitas precipitarte. Tras este plazo, una vez que tengas una visión muy clara de lo que hay, y de lo que deseas, decide los cambios que llevarás a cabo, y hazlos de una sola vez.

"ECHALE CARA". Una vez concluido el período de prudencia, y sólo entonces, atrévete a todo. Al nuevo se le da y se le consiente lo que a ninguno de los antiguos, por aquello de no asustarle demasiado pronto. Pronto perderás ese poder, y cuando ya haya confianza te encontrarás con muchos más "NO". Así que aprovéchate de ese margen de bula directiva, y tras el período de reflexión pide sin rubor, decide sin temor y haz lo que creas conveniente para hacer que las cosas sean como tú deseas cuanto antes.

APROVECHA LA OPORTUNIDAD PARA CAMBIAR TÚ. Nadie te conoce, nadie conoce tus manías y defectos de la etapa anterior, es la oportunidad perfecta para cambiar y mejorar el estilo de dirección. Inicialmente suele ser conveniente ser más cortés y cordial que abierto y "simpático", mantener una cierta distancia dentro de un trato correcto. En tus primeras decisiones conviene que seas más duro que blando, y después del susto inicial reparte pronto recompensas y aplausos a los que lo merezcan.

CUIDA TU IMAGEN. "Nunca tendrás otra oportunidad de causar una excelente primera impresión", dice un viejo refrán. Presta especial atención a las formas, a la imagen personal, acude puntual a las citas y reuniones, no cuestiones las cosas que no dominas, procura hablar con criterio y con prudencia, no te precipites, no trates de demostrar nada, pregunta sin temblar todo lo que se te ocurra o necesites, y cumple rigurosamente tus compromisos con todos.

NO PREJUZGUES A LA GENTE. Mediatizará tu enfoque inicial y posiblemente el tiempo te dé sorpresas sobre quien eran realmente "los buenos" y "los malos". Trata a todos como si fueran estupendos profesionales, a muchos les apetecerá merecerse ese nuevo trato, y los que flojeen ya se delatarán ellos mismos.

ENTRE LOS PRIMEROS CAMBIOS tras el período de prudencia, INCLUYE ALGUN SEÑUELO. Los grandes cambios tardan mucho en dar resultados, por ello es muy eficaz cambiar también pequeñas cosas que has detectado que tu equipo valora y demanda. Anuncia conjuntamente las grandes decisiones junto con algunas más "terrenales", e implementa éstas con rapidez (una subida del kilometraje, el espejo del baño, el ticket de comida, poner la fotocopiadora en otro sitio, cambiar u ordenar el archivo, etc...). Eso te dará credibilidad para el gran proyecto.

COMUNICATE BIEN CON TU EQUIPO. Cuando llegue el momento de actuar, diles qué esperas de ellos, explica con claridad cuál será tu plan de acción y los porqués, déjales participar en el camino, aprovecha sus ideas para hacerlos protagonistas del plan, comparte con ellos hasta tus manías, para que fluya la información abierta y de primera mano.

SE PRUDENTE, PERO NO TONTO. No consientas lo que no debas, ten calma y paciencia pero no "tragues" con todo ni con todos. Si puedes elegir a tu equipo, no dudes en prescindir de personas negativas o perjudiciales, si no lo haces al principio, luego será muy difícil lograrlo. Con sumo tacto en las formas y con absoluta firmeza en el fondo

OTTO WALTER

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CRITERIOS A SEGUIR PARA LA ENTREVISTA DE EVALUACIÓN ANUAL

Dentro del programa de conferencias del VI Foro de Dirección de Recursos Humanos, celebrado los pasados 17 al 19 de abril en el seno del VI Salón Capital Humano, una de las sesiones tuvo por objeto analizar los aspectos más importantes de la "Entrevista de Evaluación". La sesión estuvo coordinada y moderada por Francisco Muro, director general de Otto Walter, y en ella se analizaron las experiencias de Ángel Aledo, director de RR.HH. de Necso; Manuel Muñoz, director de RR.HH. de Zardoya Otis; y Concepción Villodas, directora de RR.HH. de Philips Ibérica.
La entrevista de evaluación en muchas empresas se ha convertido en un conflicto entre jefe y colaborador, e incluso entre el departamento de Recursos Humanos y el resto de la empresa. Los modelos de referencia han evolucionado en los noventa y existen diversas variantes que ofrecen nuevas alternativas y enfoques. El objetivo de esta Mesa Redonda fue concretar un decálogo claro y práctico de los parámetros que debe cumplir un sistema de evaluación eficaz, que garantice una gran aceptación.

Entre las principales conclusiones a las que se llegaron caben destacar las siguientes:

1. La comunicación de temas salariales no debe coincidir con la reunión de la entrevista de evaluación, y si debe guardar consecuencia con lo hablado en dicha reunión.

2. En esta reunión se habla y se marcan objetivos cualitativos, no es el momento de concretar los objetivos de negocio.

3. Lo descrito por el mando en el documento deberá tener prioridad sobre posteriores decisiones del mando respecto al evaluado, y eso debe saberlo el mando para que realice la entrevista con más criterio.

4. Si no funciona bien en la empresa, mejor cancelarlo que desgastar la herramienta y el prestigio interno de RR.HH.

5. Deben de hacerla todos los mandos que estén alineados con la cultura de management que desea la empresa, empezando siempre desde arriba, para que sirvan de ejemplo sobre forma y fondo. Debe estar apoyada desde la dirección general, e incluida como un proceso más en los procesos estratégicos de la empresa.

6. La duración media habitual de esta reunión es entre 1h y media y dos horas.

7. El documento base debe ser muy sencillo de manejar y entender. Debe lograr una pauta común para toda la empresa, de forma que todos utilicen el mismo lenguaje y similares parámetros.

8. El evaluado debe conocer el documento 1 año antes de su primera evaluación, y aclaraciones específicas por parte del mando si incluye perfiles y competencias concretas.

9. El prestigio interno de RRHH debe ser alto para poder introducir esta herramienta. Esto incluye que las políticas de RRHH deben formar, sin ninguna duda, parte del plan estratégico de la empresa.

10. La recogida de datos de interés para la empresa (traslados, cambios,...) no deben asociarse a la evaluación, sino tomados como un complemento aparte.

11. Debe ir orientado a marcar compromisos de acciones cocretas, especialmente del mando hacia el desarrollo del colaborador: (formación, apoyos, cambios, proyectos,...). Y debe servir de guía para realizar seguimiento sobre el cumplimiento de dichos compromisos.

12. Si hay problemas generalizados con la realización de las entrevistas, implica un mero síntoma de un problema real mucho mayor: falta de calidad de management, sea por carencias de los mandos, sea por clima deteriorado, sea por conflictos internos con RRHH. No se arregla con un curso aislado sobre el sistema de evaluación.

13. Los mandos que deban hacer la entrevista deberían estar "obligados" a realizar la evaluación anual, ya que es un derecho del colaborador. Por tanto se deben incluir mecanismos para garantizar que se realiza anualmente.

14. A largo plazo, es conveniente incluir modificaciones en las entrevistas para que no sean siempre exactamente lo mismo.

15. El encuentro tiene un enfoque positivo, constructivo y de valor añadido. No es el momento ni el lugar para "sacar los trapos sucios", ni dar un repaso al colaborador. Si ha hecho algo mal, ya debería haber sido amonestado por ello.

16. El término "evaluación" perjudica a los objetivos de esta herramienta. Mejor utilizar Conversación de Desarrollo, o Encuentro General Anual, Reunión Anual Individual, etc...

http://www.cisspraxis.es/noticias/noticia.asp?idNot=370
Autor: Redacción Capital Humano, Nº 146 Julio

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12 MANDAMIENTOS DE CALIDAD INTERNA

1. Devuelve las llamadas. Si quedas en llamar tú más tarde, llama.

2. Prepárate por escrito antes de hablar. Ya sea en una reunión, en un despacho o lo que sea. No hagas perder el tiempo a los demás por tu mala preparación.

3. Busca y acepta ideas permanentemente. Hasta el último de la empresa puede tener una idea extraordinaria que sólo necesita que alguien le pregunte "¿Tu que harías?". Consulta con los demás las cosas importantes, nadie pretende que se te ocurra todo a ti.

4. Cumple tus compromisos y responde. Si quedas en tener algo para el martes, o lo tienes el martes, o como mínimo respondes antes del martes para decir que no lo podrás tener y cuándo estará, pero responde en cualquier caso.

5. Sé puntual. En tus citas, reuniones, despachos,...

6. Siempre dispuesto a cambiarlo todo, si se ve claramente que el resultado será positivo. No seas reactivo al cambio, para lograr grandes mejoras hay que estar dispuesto a salirse de lo ordinario y romper algún molde.

7. Exige explicaciones consecuentes. No aceptes las cosas por que sí. Si no entiendes una decisión pregunta los "porqués". Si no los comprendes, difícilmente te implicarás en la idea ni podrás implicar a los demás.

8. Deja que los demás hagan las cosas a su manera. Hacerlas de forma distinta no significa hacerlas peor, ¿a ti que más te da como se haga mientras el resultado sea idóneo?

9. Cambia de opinión si hace falta. Concentra tus esfuerzos en encontrar siempre la mejor opción, no en tener tú la razón. Trata de comprender al otro, pregunta más "Por qué piensas así" antes de afirmar "este es un perfecto imbécil porque no piensa como yo".

10. Presenta propuestas concretas, bien preparadas y argumentadas. No "le llores" al jefe. No vayas con problemas, lleva una solución concreta y demuestra que estás dispuesto a comprometerte, y te ganarás el derecho a exigir una respuesta.

11. Aprecia y premia el trabajo bien hecho, abierta y sinceramente, sin esperar a los resultados. Nunca des por sentado que la obligación de los demás es hacer las cosas bien, debes de poner de tu parte lo necesario para que ilusione, compense y apetezca hacerlas bien.

12. Alíate con el resto de departamentos de tu empresa. Busca con ellos la compatibilidad de vuestros objetivos respectivos, y colabora en esfuerzos que beneficien a todos. No critiques a los otros, habla y trabaja con ellos con visión global, no departamental. El "enemigo" no es el departamento de enfrente, ya hay suficientes competidores fuera.

OTTO WALTER

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12 MANDAMIENTOS DEL RECONOCIMIENTO POSITIVO

1. Felicita con el corazón, de forma natural, sincera y gratuita (sin aprovechar para pedir algo a cambio). Evita usar la palabra "te felicito", suena a técnica, hazlo con tus propias palabras.

2. Incluso cuando las cosas no han salido bien, recuerda felicitar por la parte bien hecha. (p. ej.: se atrevió con valentía y prudencia a hacer algo, pero luego no salió del todo bien = Felicitar por el atrevimiento y corregir los errores de ejecución).

3. Felicita también por los esfuerzos y comportamientos correctos sin esperar a los resultados, esto animará al otro a alcanzarlos.

4. Más vale un reconocimiento de más que uno de menos. Nunca se quejó un colaborador de que se le felicitara demasiado. A todos nos apetece más hacer las cosas mejor si nos consta que alguien nos lo va a reconocer y apreciar.

5. Asegúrate que felicitas hechos / comportamientos concretos, claramente identificables por el colaborador.

6. No te dejes cegar por los resultados. A veces un buen resultado no ha ido acompañado de un buen trabajo, y un mal resultado puede darse a pesar de haber hecho bien la mayoría de las cosas.

7. Evita las comparaciones, son engañosas y a menudo injustas. Haber superado a X enalgo no significa necesariamente que se hayan hecho las cosas mejor, puede que simplemente, X haya empeorado.

8. Haz del reconocimiento de lo que se ha hecho bien y de lo mejorable, una herramienta positiva de formación. Enséñale a tu equipo lo que tú consideras bueno, diciéndoselo abiertamente cuando lo hacen bien.

9. Si crees que el deber de los demás es hacer las cosas bien, recuerda que el tuyo es reconocérselo a cada paso.

10. Felicitar por lo bien hecho nos da la autoridad necesaria para reprender por lo incorrecto.

11. Felicita a todos, y exige a tu jefe que también él felicite a tu equipo cuando lo merece.

12. No olvides reconocerle también al jefe sus comportamientos correctos y sus aciertos, eso le animará a mantenerlos y a ser más positivo.

OTTO WALTER

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© 2008 OTTO WALTER