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ÁVILA-GREDOS-JERTE: La frontera de la
primavera
Escapada: "Dícese del abandono
temporal de las ocupaciones habituales, generalmente con
objeto de distraerse".
Os propongo pues, una escapada de verdad: desaparecer
un martes o miércoles después de fichar (a la salida). Imprescindible
"colocar" a los niños, padres y.....al jefe. En pareja o
con amigos, la Visa y 2/3 días de vacaciones y escapad hasta
el sábado.
Es la inminente pre-primavera la época que más me gusta
para esta escapada. Si tenemos un poco de suerte y no hay
mucha nieve en Gredos, podremos observar de cerca el macizo
en todo su esplendor: solitario y nevado en las cumbres,...
húmedo y soleado en el valle, con el pico Almanzor (el de
la Enciclopedia Alvarez) como testigo del despertar primaveral,
ya iniciado en el Sur y perezoso en el Norte.
Con más suerte, veremos cabras hispánicas, símbolo de la
sierra, y si la meteorología corresponde a la estación,
podremos fotografiar la famosa flor del cerezo en el valle
del Jerte. Insisto, huir de los fines de semana aunque aquí
seguramente no encontraréis a Curro.
También es precioso en Otoño: imaginaros los ocres del robledal,
los tonos rojizos del arce, los verdes pinares y el amarillo
pálido de las choperas del arroyo. Días claros de la sierra,
donde contrastan roca, pradera y bosque.
Día 1 - a las 15 h:
un pinchito, un café, el coche bien preparado. En ruta hacia
Valladolid-Tordesillas-Arévalo-Avila. 475 Km desde Donostia.
Al llegar hace frío y no hay casi nadie en las calles. Para
alojarse, siendo un poco sibaritas, elegir el Meliá - Palacio
de los Velada - o el Palacio de Valderrábanos. Admiten bonos
(2 por persona), aunque a veces hay que insistir. También
hay hostales muy recomendables. Cenar bien y sentirse joven.
Día 2 - Al levantaros
estaréis en la capital de provincia situada a mayor altitud.
Muy cuidada, recogida y monumental, con impresionantes murallas.
Fuerte desayuno (hoy no comeremos) y paseíto al sol. Ver
la Catedral y la basílica de San Vicente. Resto de monumentos
para otra ocasión más pausada. Lo merece. Hacia el mediodía
salir hacia Gredos -N-502- puerto de Menga (1.566 m.) San
Martín, Navarredonda y Hoyos del Espino. Reservar habitación
en el Milano Real, situado en Hoyos. Es un hotelito con
encanto - de los que aparecen recomendados en el semanal
-. Paco os informará en función de vuestros deseos: subir
hasta la plataforma de Gredos, como toma de contacto con
la sierra, o bien dar una vuelta por los pueblos serranos.
Cenar bien... y seguir sintiéndose joven.
Día 3 - Otro desayuno
fuerte y, si tiene ánimo, hacer una excursión (en plan paseo
o montañero según aptitudes) desde la citada plataforma:
Laguna Grande, Morezón, La Mira... o bien seguir visitando
pueblos que se apellidan "de Tormes". Para los que les gusta
conducir, otro plan puede ser subir al puerto de Peña Negra
(1.909 m.) y por Piedrahíta ir hacia el Barco de Avila.
Para comer, alubiones.
Al otro lado del puerto de Tomavacas está Jerte. Si es primavera
hay que sacar la foto oficial del cerezo en flor (suele
servir para los concursos). A partir de aquí y en función
de vuestras disponibilidades en el asunto de los niños-padres,
podéis continuar bien hacia Plasencia-Bejar-Salamanca, o
bien desandar el camino de ida, con variantes hacia Segovia
o Valladolid: cercana está la ruta de los castillos (Arévalo,
Coca, Cuéllar, Peñafiel...) y también la del famoso cordero
asado.
Cualquier variación es posible y recomendable, ya que improvisar
entra dentro del espíritu del viajero.
Al releer este escrito, pienso en similares sensaciones
que pueden sentirse en otros lugares parecidos y que también
os recomiendo: El Bierzo, La Demanda, Sierra de Gata, en
fin... lo que merece la pena es la escapada.
Por Carlos Ruíz de Kutxa.
Más información en:
http://www.turismoextremadura.com/espanol/index.html
http://www.interbook.net/personal/jerte/index.html
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