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Puente en Londres con niños
Duración: 5 días completos.
Esta
es una escapada ideal para un puente de 5 días, especialmente
si se dispone de puntos Iberia Plus para los billetes de
avión. Así sólo te arruinas con el
hotel. Está pensada para ir con niños de entre
7 y 12 años. Se debe hacer sin lluvia, por tanto,
atentos a la previsión. En principio junio, julio
o septiembre son meses perfectos, la temperatura será
agradable y los días más largos.
Hotel: Los hoteles en Londres son carísimos.
Es muy importante que esté bien situado, en la zona
centro, ya que nos permitirá ir andando a la mayoría
de los sitios. No hace falta que sea especialmente bueno,
ya que apenas lo vamos a usar. Se recomienda contratarlo
sin desayuno, porque no bajan de 15 € por persona y
es un derroche. De todas maneras desayunar en una cafetería
café con un bollo no bajará de los 5 €
por persona. No olvidar comprar botellitas de agua en algún
supermercado, ya que los niños pedirán a lo
largo del día.
Transporte:
En cualquier entrada de metro se puede comprar una Family
Card, que permite subir en todos los autobuses y en el metro
a lo largo de todo un día a 2 adultos y 2 niños.
Recuerda que hay 2 tipos de autobuses, los viejos, en los
que se entra por detrás y un revisor nos pedirá
el billete, y los nuevos, que se entra por delante y van
con máquina, no tienen revisor. Lo suyo es usar los
autobuses y, por supuesto, ir en el piso de arriba. Realmente
vamos a utilizar apenas 3 líneas que son las que
nos sirven. El billete sin más cuesta una libra,
es decir: 1,5 €.
Día de ida: Tomar un vuelo que permita llegar
al hotel de Londres antes de las 15,00h, para la vuelta
uno que salga por la tarde.
Ir al hotel, dejar las maletas y salir pitando a dar una
primera vuelta:
Ir directamente a la zona del parlamento. Allí pasar
junto a la torre del Big-Ben, cruzar el puente y montar
en el maravilloso Londo-Eye, la noria más grande
del mundo. Volver para pasear por Westminster y atravesar
St. James Park para subir hasta Picadilly Circus y acabar
en la calle de China Town para cenar en alguno de sus restaurantes.
Se come bien y a precio razonable. En Londres los restaurantes
chinos están bien, mejor que en España, ya
que allí los de bajo nivel son los restaurantes hindúes.
Tras eso, pasear hasta el hotel y a dormir.
El día siguiente lo reservamos entero a Legoland
Windsor. Se trata de un parque temático de Lego,
especialmente hecho para niños de hasta 12 años.
Está fenomenal, tiene una zona de reproducciones
de monumentos que es espectacular, y las atracciones colmarán
plenamente a los chavales. Para ir allí lo mejor
es ir en un autobús Green Line. Se cogen en la estación
de autobuses que hay junto a Victoria Station. Hay uno en
concreto que va directo a Legoland, y además puedes
sacar el billete de autobús junto con las entradas
al parque y sale más barato. Legoland abre a las
10,00h y cierra relativamente pronto por la tarde, según
la temporada. Eso sí, es importante tener en cuenta
que el último autobús es justo al cierre y
suele ir a tope, si no puedes montar te quedas colgado.
Por eso es mejor ir al parque pronto, y salir una hora antes
de que cierre. Ir en el autobús hasta el centro de
Windsor, y dar un paseo para ver su imponente castillo,
y después de un té tomar el autobús
de vuelta a Londres. El billete de ida y vuelta que compramos
sirve para ir de Legoland a Windsor y luego volver a subir
hasta Londres. Para cenar ese día, ya en Londres,
recomiendo un italiano, hay muchos y están bien de
calidad y precio.
Siguiente
día: Autobús directo hasta la torre de
Londres. Se puede visitar por dentro, pero se nos va el
día. Recorrer el famosísimo puente. A la vuelta,
en el lado contrario al castillo de la Torre de Londres,
conviene entrar en el pequeño puerto deportivo, que
es una monada. Desde la torre de Londres dar un paseo hasta
“el huevo” de Foster Weeler, un rascacielos
original e impresionante, y de ahí a la plaza del
banco de Inglaterra. Allí tomar el autobús
(para no agotar a los niños) hasta St. Paul, la catedral.
Para visitarla hay que pagar, tú mismo. Salir de
allí y tomar de nuevo el autobús hasta Trafalgar
Square. Desde ahí pasear por St. James Park hasta
el palacio de Buckingham. Salir por el parque del lado derecho
del palacio hasta Picadilly Street. Tomar a la izquierda
y casi al final hay un Hard Rock. Se come bien y a hora
“española” siguen dando comida. Después
de comer cruzar a Knightsbridge Street. En esa zona tenemos
en seguida el famoso Harrods, conviene verlo por dentro,
y un poco más allá el Museo de Ciencias Naturales,
que forma un conjunto de varios edificios singulares que
van hasta Hyde Park, que remata el Covent Garden, justo
frente al parque. Atravesar el parque y volver en autobús
al centro. Para rematar la faena recomiendo haber sacado
antes entradas para alguno de los espectáculos de
Londres. Por ejemplo, si aún está, no te pierdas
Chiti Chiti Bang Bang, da igual si habláis todos
inglés o no, se disfruta estupendamente. En mi caso
lo que hice fue que mis hijos vieran la película
de vídeo en España unos días antes
de ir a Londres, para que les sonara la historia. La cena,
donde se pueda.
Día siguiente: Comenzar con el British Museum,
recorrer Oxford Street con sus innumerables tiendas, sólo
para ver, para comprar mejor el último día.
Bajar por Regent Street (¡Ojo, hay una megatienda
de juguetes impresionante en la acera de la izquierda!).
Bajar hasta Westminster y allí coger el barco que
va a Greenwich (allí suena así: “grinich”).
Irás en un barquito de paseo recorriendo todo el
Támesis. Un gustazo y, además, la entrada
incluye una bebida en el barco. Al llegar a Greenwich se
visita el barco Cutty-Shark, y para comer ir a la taberna
TRAFALGAR, justo en el lado izquierdo mirando desde el río.
Si te dicen que hay que esperar, hazlo, merece la pena.
Vuelta en el barquito y para cenar, recomiendo rematar en
el restaurante Rain Forest. Está en la Avenida Shaftesbury,
según sales de Picadilly Circus por la acera de la
derecha. Se trata de un restaurante muy original decorado
como una selva, con varios animales mecánicos que
se mueven. La comida es tipo los restaurantes Hoollywood,
a los chicos les encantará el sitio.
Día de vuelta: Es importante que sea un día
laborable en Londres, sino las tiendas estarán cerradas.
Dejar el hotel y las maletas en recepción para recogerlas
luego. Lo ideal es aprovechar para ir de compras, y para
eso Oxford Street es el sitio: Mark & Spencer para ropa
infantil nunca falla, y luego tiendas para todo lo que quieras,
ropa, música, etc. La ropa no es cara, es más,
hay cosas a mejor precio que en España. Hay muchos
chiringuitos para comprar camisetas de recuerdo y tiendas
de souvenirs con todo tipo de detalles londinenses económicos.
Al mediodía comer pronto unos sandwichs en cualquier
sitio y de ahí al aeropuerto, y a casa. Fin de un
viaje lleno de sabor, con múltiples actividades compatibles
para niños y mayores.
Por FM de OWE
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