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MONASTERIO DE PIEDRA
Relax absoluto.
Es
la escapada perfecta para fin de semana relajado. Muy relajado.
Importante, hay que hacerlo todo MUY DESPACITO, ya que si
te aceleras te sobrará tiempo por todos lados. Esa
es precisamente su ventaja.
Salida el viernes por la tarde para llegar a Nuévalos
(donde está el Monasterio de Piedra, cerca de Calatayud)
al anochecer. Puedes dormir en el Hotel del Monasterio,
o en el Hotel Las Truchas, que está un poco antes.
Ambos son sencillos y suficientes. Particularmente prefiero
Las Truchas, ya que tiene unos precios muy aceptables, un
restaurante en el que se come muy bien, tiene piscina, terraza,
zona infantil y son muy majos. Además cabe destacar
que desde el verano del 2001 han cogido las riendas de este
hotel los hijos del anterior propietario y están
introduciendo muchas mejoras. Duermas donde duermas, para
cenar no lo dudes, ir a Las Truchas, es donde se come francamente
bien. ¡Y a dormir!
A la mañana siguiente conviene despertarse tarde,
desayunar en la terraza (recuerda, muy despacio), y por
fin ir a visitar el Monasterio de Piedra. No se visita el
monasterio (perfectamente prescindible), sino el río
Piedra, que realiza diversas cascadas y paisajes. El entorno
que se ha creado allí es formidable, realmente uno
de los lugares más bellos de España. Entrar
y dar el paseo relajante y encantador. El recorrido ha sido
mejorado de lo que había hace unos diez años.
Al llegar a la parte de abajo, tras la cueva de una de las
cascadas (no quiero dar más pistas para que se sorprenda
el viajero), entretenerse en el lago del espejo, es importante
llevar cámara con carretes suficientes, mejor si
tiene zoom, porque la cantidad de lugares idílicos
para hacer fotografías es espectacular. Mientras
se hace el recorrido perfectamente indicado, hay que dejarse
llevar por la tranquilidad del entorno. Sin prisa, volver
a comer a Las Truchas. No recomiendo los restaurantes de
la entrada, son francamente malos.
Siesta monumental y por la tarde, tranquilamente regresar
al monasterio. La entrada de la mañana sirve todavía.
El cambio de luz te hará disfrutar de nuevo del recorrido.
Al acabar hay dos excursiones que merecen la pena y muy
poco conocidas. Al atravesar Nuévalos sale una carretera
hacia Jaraba y Alhama de Aragón. Tomarla y a pocos
kilómetros, cuando estemos ya bordeando el pantano
atravesaremos un túnel. A la salida de este túnel
tendremos de frente otro túnel, a la derecha una
estupenda vista del pantano, a la izquierda un precioso
valle y la carretera que se dirige a Jaraba. Coger esta
dirección y seguir unos 10 km hasta pasar el pueblo
en dirección al Balneario de la Virgen. Justo allí
la carretera sigue junto al río por un espectacular
cañón con rincones impresionantes, son unos
pocos kilómetros. Cuando te parezca bien da la vuelta
y para en el Balneario. Justo a la derecha de la entrada,
a unos pocos metros, hay un pequeño estanque-piscina
natural de aguas azuladas transparentes, con truchas que
saldrán sin dudar a comer las migas de pan que les
eches. Si vas con niños disfrutarán mucho.
De vuelta hacia el túnel recomiendo girar a la izquierda
y acercarse a Alhama. Son apenas otros 10 km de una carretera
perfecta. Allí en frente del balneario que está
en la antigua N-II hay un parque, y dentro de éste
un lago natural de agua templada, en un sitio precioso,
perfectamente preparado para poder bañarse con escaleras
de acceso desde la isla central. Una sorpresa deliciosa.
Volver al hotel y ¡a cenar y descansar! Por la mañana,
desayuno tranquilo y vuelta a casa, despacito y al tran,
tran. Si es hacia Madrid hay una excelente y breve parada
en Medinacelli, y para acabar de superarse, comer en Sigüenza,
visitando su portentosa catedral y el impresionante castillo-Parador.
Vuelves como nuevo, garantizado.
Por FM de OW
Más información en
http://www.aragonesasi.com/natural/enpiedra.htm
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