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Escapada italiana monumental: Roma-Vaticano-Nápoles-Pompeya.

Duración: 4 días completos. Salida jueves, regreso lunes (o domingo noche).

Aquí tenéis un impresionante viaje, que se puede hacer reducido (en 4 días de mucha marcha) o tan largo como quieras, porque cada parte del viaje da para tanto como se desee. Describimos la opción escapada de 4 días por ser la más factible, ya que 4 días, y para esto, ¡se sacan de donde sea!

Salida jueves por la mañana (Alitalia tiene un vuelo a eso de las 7,00h) y según se llega dejar las maletas en el hotel y ¡a visitar! Coliseo, desde ahí ver la zona de la Roma antigua, salir por la parte contraria por la plaza Campidoglio, bajar la escalinata frente al ayuntamiento y bajar hacia la izquierda por la Vía del Teatro di Marcelo. Al llegar al teatro romano entrar por la vía del Foro Piscario para comer en la Hostaria Giggetto. Comida romana clásica, aparte de la pasta, no olvidar tomar las originales y crujientes alcachofas fritas, una delicia para empezar.

Seguir por la tarde con una primera visita a la Plaza de España, desde ahí ir bajando hasta la Vía del Corso, ver la Fontana de Trevi, seguir para ver el Panteón, la Plaza Navona y acabar subiendo hasta la Piazza Venezia.

Tras el fabuloso paseo (por grande y por intenso), pasar por el hotel, deshacer las maletas y para cenar te recomiendo un lugar encantador 100% para turistas, con sus músicos tocando canciones italianas entre las mesas, decoración antigua... vamos, perfecto para ir de "guiri". Se trata del restaurante Meo Patacca, en el Trastevere (plaza de Mercanti, 30, aunque lo conocen todos los taxistas) es importante reservar, porque siempre está a tope (que lo hagan desde el hotel). Fin de la primera jornada (¿cañera, eh?).

Viernes por la mañana, visita al Vaticano. Aunque abren a las 10,00h conviene ir pronto porque hay mucha cola para sacar la entrada. Una vez allí seguir el recorrido, sala tras sala, cada una más impresionante que la otra. Finalmente se acaba con la visita a la Basílica. Aquí cabe destacar la pérdida de referencias por el descomunal tamaño de todo. Como ejemplo, las columnas salomónicas negras que hay sobre el altar tienen una altura equivalente a un edificio de unos 10 pisos. Otra cosa bastante impresionante son los cuadros que hay a derecha e izquierda antes de llegar al altar. Acércate a ellos y descubrirás con gran sorpresa que no son pinturas, sino mosaicos. Salir finalmente a la plaza de San Pedro y hacer las fotos de turno. Si todo va bien y habéis ido ligeritos estaremos en la hora de comer. Os aconsejamos un pizza rápida, de esas que venden por porciones por todos lados. Alquilar coche y a Nápoles.

RomaLlegaréis a media tarde, son apenas 2,5 horas incluidas la salida y entrada a las ciudades. Allí dejar las maletas en el hotel y, cómo no, a pasear. Tomar la Vía Toledo desde un punto intermedio y bajar hacia el mar. La zona que quedará a vuestra izquierda es el barrio de calles estrechas famoso por la ropa tendida de lado a lado. Veréis mucha gente en la calle, todo el mundo sale a pasear. Acabar en la plaza de Plebiscito y acercarse hasta el Castel dell'Ovo. Allí hay varios restaurantes con encanto al borde del pequeño puerto pesquero, pero si estás en Nápoles, lo suyo es tomar Pizza, ya que estamos en su reino: aquí se inventó la pizza napolitana y la margarita. Así que buscar cualquier restaurante ¡con horno de leña! Y a catar. De ahí a dormir. Es muy importante visitar Nápoles con un buen guía. Para eso toma nota de uno fantástico: Eugenio Lorenzano, e-mail: gege.lorenzano@inwind.it, habla perfectamente español y es una gozada ir con él. Nápoles es toda una sorpresa, como bien dijo Eugenio, no es que sea una ciudad ignorada artísticamente en Italia, es que verdaderamente está boicoteada. ¿Sabías que es la 2ª ciudad en arte de Italia? ¿O que tiene 105 iglesias? Pues efectivamente hay mucho más que ver de lo que parece, ya que al llegar vemos una ciudad industrial francamente fea, pero cuando Eugenio te enseña lo que tiene dentro... ¡mamma mía! El museo arqueológico es el más importante de Italia en tema romano, tiene más cosas interesantes de esa época que el del Vaticano. Como todo museo, si te entretienes puedes pasar varios días, así que Eugenio te ayudará a ver lo esencial en una hora, y así tener tiempo para visitar una serie de iglesias y plazas imprescindibles, especialmente la iglesia de Sansevero. Te garantizo que verás algo increíble, ¡qué estatua!, es imposible no salir admirado, no te digo más para que disfrutes de algo tan extraordinario.

PompeyaDe ahí salir a ver las ruina de Pompeya. Está cerca. Se trata del pueblo que quedó sepultado hace 2.000 años por 6 metros de cenizas. Tan cubierto quedó que nadie fue capaz de encontrarlo y quedó abandonado hasta que Carlos III mandó hacer unas excavaciones para sacarlo a la luz. Y ahí está, sin casi ningún edificio entero, se ven perfectamente las calles, las aceras, los bares, los pasos de peatones, las casas de "mujeres de compañía" debidamente decoradas (ya verás, ya), la plaza central, etc. Es impresionante ver el nivel que tenían ya los romanos hace 2.000 años. Para comer utilizar el self-service de Pompeya, ya nos "vengaremos" en la cena. Al acabar la visita, dejar a Eugenio en el tren y vuelta a Roma. Allí acudir a cenar (previa reserva: Tf.: 06-57.42.408) al restaurante lo Scopettaro, en la calle Lungotevere Testaccio, 7. Es un restaurante donde no es fácil ver turistas, es como un mesoncete de barrio pero...¡prepárate a morir!, allí no se pide. Te van sacando comida, es como un gran menú degustación de... ¡14 platos!, pequeños, pero 14. Además son supermajos, al final te dejarán unas botellas con grapa, una especie de orujo de limón y yo que sé que más cosas. ¡Alucinante!

Mañana del domingo. Aprovechar para "rever" Roma más despacio y descubrir sus visitas imprescindibles, esas que pasan por alto muchos turistas y que te dejan boquiabierto. Si debes regresar ya el domingo por la tarde deberás madrugar. Si te puedes permitir regresar el lunes por la mañana sacarás mayor provecho de este día y podrás ir más tranquilo. Describimos aquí lo más importante, lo que entra en la categoría de "no puedes perdértelo", para que lo distribuyas a lo largo del día:

Piazza del Popolo, la Fontana di Trevi, Piazza Colonna, de ahí a la iglesia de Sant Agostino, cerca está San Luigi dei Francesi, de ahí al Panteón, y junto a éste la magnífica Santa María sopra Minerva (por dentro), también es muy destacable la Chiesa Nuova aunque pilla un poco a trasmano, y cómo no las plazas Novonna y la Plaza de España. Y cerquita de ésta última, para comer, os propongo algo diferente, ya que posiblemente estaremos ya un poco cansados de tanta comida estilo romano. Junto a la Vía Venetto está el restaurante florentino Girarrostro, (Vía Sicilia, 46). Un restaurante más puesto, con comida diferente a las anteriores, nada de pasta ni pizza. Incluso ¡hay carne de verdad!

Si te puedes programar el regreso para el lunes por la tarde, aconsejamos siesta reglamentaria (por fin un respiro), y a eso de las 17,00h ponerse de nuevo en marcha, ya que hay cosas de alto interés que ver y algunas cierran pronto. La primera sorpresa es ver que la Vía Corso está permanentemente abarrotada, es espectacular el gentío. En el centro y sur de Italia se vive en la calle aún más que en España. Continuar paseo, ver las tiendas (están casi todas abiertas el domingo por la tarde) y cenar donde os plazca, es la despedida así que elegid vosotros.

Los vinos italianos están francamente bien, se puede pedir tranquilamente el vino de la casa en los restaurantes que seguro que será bueno. Si quieres puedes pedir un Chianti rosso (tinto), nunca falla y tiene un precio asequible. Por término medio calcula que una comida o cena completa en un restaurante medio viene a salir por unos 40 € por persona (año 2003). Verás que es difícil salir por mucho menos, ni por mucho más.

Esta excursión se puede reducir si sólo contemplas la opción de Roma-Vaticano, que vendría a ser de un día menos.

En cualquier caso, volverás satisfecho de haber visitado uno de los lugares más hermosos del mundo, en el que, además, ¡te sientes como en casa!: por el idioma, por la semejanza de las personas, por la moneda, por el estilo de vida, y porque te das cuenta de que "lo romano" nos toca pero que muy de cerca.

Arrivederchi

Por FM de OWE

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